Pelotero cubano edifica un castillo de esperanzas para triunfar en Grandes Ligas

POR JORGE EBRO

Nadie puede ayudar tanto a Rusney Castillo como el propio pelotero. El cubano labora a marchas forzadas por estos días en espera que las puertas de los Medias Rojas se abran de una vez y por todas. Swing tras swing, el jardinero graba cada uno de sus movimientos para analizarlos como si fuera un científico con lupa.

Pero la ayuda pudiera venir de otra fuente también. Alex Cora, el nuevo dirigente de Boston, siempre ha defendido a Castillo desde que lo conoció en Puerto Rico, porque sabe lo que puede hacer cuando le dan la confianza y un buen panorama de fondo.

Castillo disfrutó de una sólida línea ofensiva de .314/.359/507 con el Pawtucket de Triple A y hace rato que dejó de ser aquel pelotero unidimensional, que perseguía demasiadas bolas fuera de la zona de strike. Sin duda, es un jugador de Grandes Ligas en medio de una situación compleja por un tema contractual.

Y no solo ha cambiado en el terreno. En su tono de voz pausado y correcto se advierte una persona que toma la vida con más calma, con una humildad que desarma y acerca. Tal vez no sea en Boston, pero Castillo merece una oportunidad real en la pelota mejor del mundo.

Dicen que no paras un día de entrenar.

“Cada año trato de hacer algo diferente para mejorar. Siempre vengo en el invierno a trabajar con el coach de bateo Ricardo Sosa para ver qué puedo hacer que me permita seguir creciendo. Los peloteros no tenemos descanso”.

Tus números en Triple A fueron muy buenos, ¿estás al borde del salto definitivo?

“Sí, los números fueron buenos. Si no me llevaron al equipo grande no fue por cuestión de números, sino por otras cosas. Mi único objetivo es controlar mi trabajo, mantener el esfuerzo, que el equipo vea mi ética dentro y fuera del terreno”.

Las cosas han cambiado, ahora tienes un buen amigo en el puesto de manager.

“En lo personal Alex Cora y yo somos buenos amigos. Lo felicité dos veces: por el título en la Serie Mundial y por su nombramiento en Boston. Mantenemos un canal abierto de comunicación”.

Dicen que cuando llegó a Boston preguntó, ¿qué pasa con Castillo?

“El me dirigió en Puerto Rico. Me motiva saber que tiene las mejores referencias de mí. Siempre traté de dar lo mejor de mí en el terreno para que él se sintiera contento con mi actuación”.

El gerente general, Dave Dombrowski, también te ha elogiado.

“Y no puedo hacer otra cosa que llegar a la primavera en la mejor forma posible. Mucha gente quiere verme en Grandes Ligas, al equipo igual. Mi trabajo ahora es para facilitarles el de ellos en unos meses”.

Chris Young, el cuarto jardinero, no regresará, pero pueden venir otros. Se habla de JD Martínez, 

¿cómo ves la situación en los jardines?

“Ni miro para los posibles cambios, trato de no interesarme más allá de lo normal. Solo miro estos videos para ver qué puedo cambiar yo. El mejor cambio es el que pueda hacer uno para mejorar”.

¿Cómo ha sido la transformación desde que firmaras el contrato?

“De aquel día a hoy soy una persona diferente, que ha pasado por un proceso de maduración en lo personal y lo deportivo. El camino no siempre ha sido fácil, pero he mantenido una actitud positiva, pensando en que lo mejor está por venir”.

¿Pesa algo todavía aquel contrato de $72.5 millones?

“No, me presiona para nada. A mí lo que me gusta es estar en el terreno de pelota el mayor tiempo posible. No he perdido la fe de que pronto estaré en los estadios de Grandes Ligas, jugando al máximo de mis habilidades”.

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s