Cuba en el corazón de Guadalajara

Autor: Oscar Sánchez Serra,

GUADALAJARA.–Conducir un equipo de pelota es como una ingeniería de procesos. Hay que prever, ver antes las exigencias de cada partido y, como ya sabemos, cada uno es bien diferente a otro. Claro, para conseguir esas anticipaciones se requiere del recurso humano justo, ese que el director puede pedir por el estudio previo que realizó de sus necesidades.

Carlos Martí reunió un colectivo para esta Serie del Caribe que responde a esas disímiles variables. Por eso en el momento justo ha aparecido la respuesta y el resultado es que hoy sus Alazanes saldrán a su tercer compromiso, con las Águilas Cibaeñas de República Dominicana, ya con el pasaporte a la semifinal.

«El equipo muestra un alto grado de motivación. Aquí todos tienen una función, incluso puede ser la más importante del torneo, aunque no sea titular. Hemos tratado de cubrir cualquier situación que el juego exija», explica Martí.

–Ya tiene cinco victorias y dos derrotas en torneos de este tipo, ¿cree que pueda acceder a la final?

–Tenemos dos triunfos, nada más. De nada vale ganar cuatro y caer en el quinto (la semifinal). La afición no se conforma con que ganes juegos, pide y es correcto, porque nosotros también lo hacemos, obtener el título.

Siempre salgo al terreno con el mayor respeto por el adversario, dijo Frederich Cepeda. Foto: enviado especial, Ismael Batista,

LOS QUE BATEAN Y TIRAN LE HABLAN A LA AFICIÓN

Alazanes de Granma tuvo este domingo su día de asueto en el calendario y Granma se acercó a sus jugadores, que con sencillez y respeto hacia el aficionado se han ganado el corazón de esta ciudad y de su fans en el estadio Panamericano.

A Frederich Cepeda, el más valioso de la lid del 2015 en la que la Mayor de las Antillas, con Pinar del Río, fue campeona, se le pidió valorar aquel y este colectivo donde ahora es el cuarto bate. «No me gustan las comparaciones, aquel fue un gran conjunto de pelota, como este, a los dos los caracteriza la combatividad y la cohesión. Es decir, que Granma también pudiera vencer. Sobre la calidad del torneo, para mí cada partido es muy fuerte, siempre salgo con el mayor respeto por el contrario».

Raidel Martínez tiene ya dos juegos salvados en dos presentaciones. Desde sus 21 años fue enfático: «no veo diferencias entre el béisbol japonés, la liga cubana y esta justa.

Para mí es pelota igual, siempre quiero lanzar. Claro que me gustaría el relevo abriendo el noveno, pero el profesor es el que sabe, yo lo que siempre tengo que estar es listo, nada más».

El Más valioso igual que Cepeda, pero de la pasada postemporada cubana, es Alain Sánchez. Fresca aún en la memoria beisbolera su última salida ante Las Tunas, para darle el título a Granma, aquí hizo un relevo que metió en semifinales a sus compañeros. «Realicé el mismo trabajo que en la Serie Nacional, mezclé bien mis rompientes con la recta, lo demás es el control».

La simpatía que despierta aquí la plantilla cubana encontró en una voz autorizada como la del boricua Candi Maldonado, un punto de referencia por su experiencia como analista televisivo y también por su recorrido en los diamantes (fue ligamayorista por 15 años, jugó ocho finales, incluyendo la de 1992, en la que militó en las filas de los Azulejos de Toronto).

«Me gusta mucho la pelota cubana, es muy parecida a la nuestra, se juega con mucha entrega. Hay mucho talento».

Sobre la condición de miembro pleno de Cuba en la Confederación del Caribe dijo que «lo más importante es que Cuba está y aporta su calidad; hay otros problemas en el orden político que yo espero que no demoren en desaparecer, no solo es que sea miembro pleno, sino que tengamos la posibilidad de una Serie del Caribe en Cuba.

Sería un gran espectáculo para el béisbol y para este torneo que por su calidad y la manera en que se juega siempre he dicho que es la Serie Mundial de Latinoamérica».

LA ALTURA, EL CÉSPED Y LA SERIE DEL CARIBE

Le hice notar a Martí el primer día que había visto pesado al equipo en el corrido de las bases y en las reacciones a la defensa. Me habló de las condiciones de altura (poco más de 1 500 metros sobre el nivel del mar) como el motivo de esa apreciación.

Cepeda también coincidió con el mentor, y aseguró que la altitud de la urbe los tiene ahogados. «Llegamos a segunda base con mucha deuda de oxígeno y lo otro es el césped, en este tipo de terreno artificial, no solo la pelota sale más rápido, sino que hay que saber correr en él, de lo contrario se nos hace torpe el desplazamiento». Y agregó que los pinchos de los spikes no son los más adecuados para esta superficie.

Y hablando del terreno, Alfredo Despaigne pudiera alinear hoy, según nos dijo Martí.

Pero ahora, lo más seguido sobre la grama es el enigma del representativo mexicano Tomateros de Culiacán. ¿Logrará o no llegar a la cuadrangular por el cetro?

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