Serie Especial de Béisbol: “prepararse jugando”

Una Serie Especial desde el 22 de marzo. Foto: Vladimir MolinaPor Joel García León
Una Serie Especial desde el 22 de marzo. Foto: Vladimir Molina

Muchas preguntas genera la venidera Serie Especial de béisbol, cuyo objetivo principal es la preparación de nuestros peloteros para los Juegos Centroamericanos y del Caribe (JCAC). Divididos en tres conjuntos: Occidentales, Centrales y Orientales, 75 nombres buscarán un puesto a la formación principal, en tanto la rivalidad y el espectáculo quedan pendientes, pues serán apenas 24 juegos y coincidirá con la quinta edición de la lid sub-23.

Sobre esos temas y otros relacionados con el béisbol cubano conversamos con Leonardo Goire, jefe de la comisión técnica desde septiembre del 2017, ex antesalista de los equipos Matanzas y profesor de la universidad del deporte en ese territorio. Una visita inesperada se sumó al diálogo, el torpedero capitalino Germán Mesa, triunfador en años recientes por Nicaragua y El Salvador, quien estará dentro del Grupo de Expertos que trabajará con esta abultada preselección.

¿Qué propósitos generales y específicos se propone la próxima Serie Especial?

Lograr el estado óptimo tanto físico, técnico-táctico, psicológico y médico de los peloteros y más específicamente de quienes integrarán el equipo a los JCAC. Más particular será el trabajo para que los atletas alcancen el peso ideal y los promedios de fuerza y velocidad adecuados.

Años atrás (décadas de los 80 y 90) se hacía una preparación similar de varios meses. ¿Qué novedad tendrá esta?

Es cierto que eso era así, por varios meses, una vez terminada la temporada nacional y la Selectiva. Se concentraba a la preselección nacional casi por tres meses y lo primero que se trabajaba era lo físico o lo general y luego lo técnico o específico. Esa división ha quedado abolida, pues todo está concatenado y las preparaciones se realizan jugando.

Aquello lograba que tú fueras más veloz, más fuerte, pero estaba separado del gesto técnico. Científicamente se ha comprobado que para el béisbol, un deporte eminentemente táctico, no debe ser de esa manera, porque te demoras mucho en llegar a la forma óptima. Además, el calendario competitivo actual es muy comercial y no permite hacerlo así porque te desfasas. Hemos estudiado todo eso para aplicar lo más acorde a las tendencias del entrenamiento en este deporte.

El espacio de tiempo también está estudiado y el año anterior se suplió con la participación de un equipo cubano en la Liga Can-Am y otros eventos. Este año, al no tener esa posibilidad, pensamos lograr el estado óptimo con esta Serie Especial y los contratos en ligas foráneas que se lograron para algunos jugadores.

¿Cómo lograr que el pelotero no llegue sobresaturado de entrenamiento al principal evento del año, algo que hemos visto en otras disciplinas individuales y colectivas?

Leonardo Goire observa el entrenamiento en la Serie del Caribe 2018.
Leonardo Goire observa el entrenamiento en la Serie del Caribe 2018.

La dosificación está concebida. Los períodos de entrenamiento tienen diferentes mesociclos y dentro de ellos los microciclos. Vamos a llevar los volúmenes individuales y eso nos permitirá tener el control pedagógico de todas las actividades. Empezaremos el 22 de marzo hasta el 29 de abril, cuando paramos una semana hasta el 6 de mayo. Eso será un período de tránsito, en el cual se le van a indicar trabajos específicos a partir de requerimientos señalados.

La Serie concluirá el 3 de junio y prevé entrenamientos lunes, martes y miércoles, y juegos de jueves a domingo. En ese período van incluidos los test pedagógicos para evaluar a cada jugador.

Eso parece muy bien, pero hoy es visible y muchos reconocen que se sienten cansados, pues no han parado desde hace casi 12 meses. ¿Qué hacer con ellos?

Realmente muchas veces el cansancio está en la mente y eso contribuye a que se exprese a través de una fatiga muscular. Nosotros tendremos en la preparación al grupo médico y al iniciar se les harán a todos pruebas básicas de resistencia anaeróbicas y de fuerza. Conocemos a quienes no han parado desde la sub-23 pasada, la serie nacional, la Serie del Caribe, el Clásico Mundial, la Liga Can-Am, el tope contra EE.UU. y lo de esta temporada. En dependencia de eso recibirán cargas máximas, mínimas o medias.

Germán se motiva a intervenir porque conoce de cerca el tema. “El agotamiento siempre es mental y se traslada a los músculos. Pero para eso existen las cargas diferenciadas o individuales. Al que llega con poco trabajo acumulativo lo cargas, al que está pasado se le bajan las cargas y al que está bien se la mantienes”.

Goire precisa con una definición importante: “Las cargas están distribuidas e interconectadas partiendo de dos tipos de direcciones: las que son determinantes y las condicionantes”.

A partir de estas explicaciones la Serie Especial no está enfocada al espectáculo, pues solo veremos jugadores preparándose para los JCAC.

Eso tiene un gran factor de subjetividad, porque el público también pudiera disfrutar de juegos con los mejores peloteros que tenemos en Cuba. No obstante, reiteramos que nuestro principal objetivo es que los jugadores entrenen y se preparen jugando. Hay un incentivo de rivalidad y motivación al dividirlos en Occidentales (dirigidos por Danny Valdespino), Centrales (al mando de Roger Machado) y Orientales (bajo la batuta de Pablo Civil), así como que todos son elegibles para integrar el equipo a los JCAC, unido a los que están contratados en el exterior. No existen antecedentes de 75 deportistas en una preselección de béisbol en Cuba.

Si esta preparación no está bien diseñada o distribuida repercutirá luego en la Serie Nacional, pues terminado los JCAC queda muy poco tiempo para su inicio, en el mes de agosto. Por interés técnico, algunos jóvenes no estarán tampoco en el venidero campeonato sub-23 ni en los torneos provinciales.

¿Se sumarán varias figuras retiradas a esta preparación?

Germán Mesa, una voz autorizada para hablar de béisbol. Foto: José Raúl Rodríguez Robleda
Germán Mesa, una voz autorizada para hablar de béisbol. Foto: José Raúl Rodríguez Robleda

Hemos creado un Grupo de Expertos que van a trabajar junto al colectivo de entrenadores de cada equipo y al director del equipo Cuba, Carlos Martí. Entre otros estarán Ramón Benítez y Orestes Kindelán con los receptores, Juan de Dios Peña y José Elóseguis con los lanzadores, Carlos Tabares y Luis Giraldo Casanova con los jardineros y Germán Mesa y un servidor con los jugadores de cuadro. Los preparadores físicos serán Victor Figueroa y el doctor Humberto Guevara.

Vamos a tener cuerpo médico, un camarógrafo, un estadístico y el grupo de árbitros junto a nosotros. En la tarde o noche se darán clases y conferencias teóricas, así como se pasarán videos técnicos y videos de ellos mismos para que vean sus errores. Le vamos a llevar todas las estadísticas para analizarlas de conjunto.

Además, tendremos todas las condiciones (gimnasios, jaulas de bateo, departamentos médicos) en las provincias donde vamos a hacer estancias o campamentos: Santiago de Cuba, Granma, Villa Clara y La Habana, aunque habrá partidos en todas las demás, excepto en Isla de la Juventud.

¿Cómo imbricar esta preparación con los contratados que no están bajo el control de la Comisión Técnica?

Hay que reconocer que eso es un eslabón no ajustado, pues solo podemos conocer su forma física a través de lo que ellos nos dicen, pero no lo podemos controlar científicamente porque son diferentes ligas. En un futuro hay que realizar esos ajustes porque no basta con saber sus resultados o estadísticas. Por el momento, tenemos que confiar en que se preparen bien.

¿Esos peloteros contratados están asegurados dentro del equipo Cuba a los JCAC?

Todos son elegibles y forman parte de la preselección, pero no son directamente miembros del equipo a los JCAC, pues pueden existir lesiones o baja forma física. Cuando termine la Serie Especial se dará a conocer la selección y hay intención de celebrar dos topes internacionales, que sería ya en la fase competitiva. Eso sería un mes antes de los JCAC y ellos tendrán que demostrar su óptima forma.

¿En qué área visualiza la Comisión Técnica debe hacerse más énfasis en la preparación venidera, a partir de lo visto en los últimos certámenes internacionales y la Serie Nacional: en el bateo o el pitcheo?

Hemos identificado técnicamente cuatro aspectos fundamentales que están incidiendo hoy en los resultados del equipo Cuba. La disciplina mental y organizativa del jugador en el home, pues estamos bateando como promedio entre el primero y el tercer lanzamiento. Y eso es un error. Hay que dominar la concentración y resolver la situación con unos cinco lanzamientos. Esos errores expresan falta de confianza.

Estamos teniendo dificultades además con la cantidad de roletazos en contraposición con lo que se indica normalmente, que es darle de línea o de fly a la bola para buscar mejores opciones de carreras. Hace ratos no contamos con jonroneros o hombres de fuerza como tiempos atrás: Junco, Kindelán, Romelio, Linares, Casanova, entre otros. Amén de que la técnica de pitcheo ha mejorado muchísimo, un poco más rápida que la de bateo, carecemos de bateadores de fuerza en el equipo nacional.

El otro aspecto es el bateo inteligente o táctico, que es colocar la bola hacia el lugar que hace falta. Si se necesita un fly, darlo; si se necesita un roletazo para avanzar a los corredores, conectarlo.

Lo cuarto es el bateo oportuno con corredores en posición anotadora. Nos cuesta hacer una o dos carreras importantes en el juego chiquito. Y por ahí se nos han escapado muchas victorias.

Germán quiere aportar su visión con un ejemplo. “Nuestros jugadores tienen poca disciplina en el home. No tienen una zona definida de strike y ahí viene la poca confianza. Al primer lanzamiento le tiran y quizás no era el envío que necesitaba porque con hombre en tercera lo que hace falta es un fly y si le tiras a una bola bajita tienes más probabilidades que salga un roletazo”.

Pero hay otras cuestiones técnico-tácticas también en decadencia como el poco robo de base…

Dentro de la propia ofensiva nos falta trabajar más con el corredor cuando está en base. De forma drástica se han disminuido los robadores de base, pero más que eso, saber adelantar y regresar a las bases, porque eso significa tres pasos para anotar una carrera, un out o quieto en home; un corredor en tercera y no en segunda con un batazo. Y eso sale de los pasos que se adelanten. En eso trabajaremos en esta preparación. Parece un simple detalle, pero significa carrera. Esa agresividad técnica y táctica la hemos perdido.

No hemos hablado del pitcheo ¿considera que ha mejorado?

Podemos decir hoy que tenemos entre 10 y 12 lanzadores que no solo sobrepasan las 90 millas, sino que las sostienen. Ese factor era el primero en lograr y lo tenemos. Ahora viene la parte técnica y táctica, la metodología, saber hacia qué zona pitchear, como mezclar la velocidad con los rompimientos y el cuidado a los corredores en base (esto nos ha costado bastante en los últimos evento). Estructuralmente el pitcheo está bien. En los últimos eventos los promedios de carreras limpias y de bateo permitido están en los estándares internacionales y la tendencia es a estabilizarse. Nos falta hacer énfasis en las cosas anteriores.

Dentro de este tema, es alentadora la utilización de abridor-intermedio y cerrador en el recién tope contra México. ¿Cómo estabilizar eso en el equipo nacional y en la Serie Nacional?

Germán toma la delantera: “La especialización del pitcheo nos está faltando. Y es una cosa bonita. Tenemos que saber la potencia de cada pitcher o sea su volumen de efectividad. A veces erróneamente hemos puesto a abrir a un lanzador cuya efectividad es hasta 45 lanzamientos y eso son de tres a cuatro inning.

Cuando traes un relevista tienes que saber si es bueno o no fildeando porque quizás haya hombre en primera y segunda y debe producirse un toque de bola. Eso se llama lanzadores situacionales y en nuestro béisbol tenemos que empezar a trabajarlos, pues son solo para sacar un out o traerlo en una situación específica.

Otra cosa es lo que hacen cuando están calentando en el bullpen, donde tiran más lanzamientos que dentro del juego y entran pasados de efectividad. A eso debes agregar que a veces calientan en llano y cuando se suben en la lomita empiezan a quedarle los envíos altos. Son detalles, pero cuentan”.

Aprovecho para preguntar por la defensa, pues la mayoría de los errores en Cuba, más allá de la situación de los terrenos, está en la poca anticipación a las jugadas y la mala ubicación.

Nadie mejor que Germán para responder. “Sobre todo en la anticipación a las jugadas. Hay que siempre estar estudiando al contrario, saber las características de tu pitcher cuando tira recta, cuando tira curvas; si el bateador es halador de bola o conecta más hacia el centro del terreno. Y todo eso permitirá ubicarte a la defensa y evitar los errores en más de un 50 por ciento”.

Retomemos el concepto “períodos de tránsito”.

El deportista de alto rendimiento, no en Cuba, sino en cualquier lugar del mundo, no se toma vacaciones, sino que tiene períodos de tránsito, porque no puede deshacerse de los niveles de fuerza acumulada, flexibilidad, resistencia, velocidad y agilidad. Son vacaciones activas. Y no pueden pasar de 12-15 días, porque pierden la forma física. Qué sucede en otros lugares o ligas, los peloteros en ese período salen a pescar, a nadar, y además no dejan de ir a los gimnasios para mantenerse.

Germán quiere graficar con una anécdota personal en sus años que vestía el uniforme del equipo Cuba. “Nosotros tuvimos un jefe técnico, Miguel Valdés, que cuando veníamos del entrenamiento de altura en Pastejé daba una semana de vacaciones en la casa y decía: el lunes cuando entremos hay un test pedagógico.

La primera vez casi todos nos fuimos y no hicimos nada y al llegar dijo: arriba, preparándose que hay que correr la milla y es eliminatorio porque si no estás bien no puede hacer el equipo Cuba. Muchos terminamos explotados. La próxima vez nadie estuvo inactivo en esas vacaciones, hacíamos velocidad, resistencia, gimnasio. Aquí nos ha faltado ese control. Sobrepeso no puede haber, porque cada uno de nosotros tiene un peso ideal de acuerdo a la talla y a la posición que se desempeña. Algunos dicen que nosotros nos veíamos delgados en esa época, pero no era así, estábamos fuertes”.

¿Cómo lograr un denominador común en el sistema de entrenamiento de los equipos para la Serie Nacional y evitar improvisaciones de cada mentor o preparador de turno?

Esa es una realidad latente que hoy no tiene una solución generalizada ni básica, pero la intencionalidad de hacerlo está. Primero, se dará un curso nacional de siete semanas con todos los directores de equipos. No es la solución ni lo ideal, pero aportará conocimientos, incluso se está previendo que puedan asistir las reservas de los directores para trabajar hacia el futuro. Sabemos de directores que les faltan algunas cosas que a otros les sobran, pero hay que unificar sistemas de trabajo.

Necesitamos como prioridad la escuela nacional de directores de béisbol para formarlos no en siete semanas, sino en uno o dos años. Tenemos que preparar también la formación de coach, que no existe. Muchos quieren ser directores cuando se retiran, pero el coach es tan o más importante que un buen director. Y así nos pasa con los entrenadores de pitcheo y bateo, con los preparadores físicos. Intentamos ponernos a tono con las tendencias más contemporáneas de entrenamiento y esperamos que a corto plazo se vean los resultados.

Germán se anima a contar sus vivencias en El Salvador. “Nosotros diseñamos un plan único para cada categoría y lo repartimos en todo el país. Dijimos todos van a entrenar por aquí. Claro, se trataba de la base fundamental, lo otro sí lo ponía cada cual porque no hay nada cuadrado ni perfecto en el béisbol en dependencia del recurso humano y material que dispongas. La otra parte importante es que fuimos a chequearlo luego. Aquí todos creemos saber de béisbol y no es así, por tanto hace falta intencionar metodologías, ideas, etc.

El jefe de la comisión técnica pone las últimas ideas al debate. “Lo correcto pudiera ser trazar una línea de trabajo con todos los preparadores físicos y la inteligencia de todos. Eso no se puede hacer en un día ni en una semana, eso lleva ciencia y tiempo, para entre todos llegar a consensos. Hay condiciones, ganas y voluntad para hacerlo, y es la única forma que veo si queremos salvar al béisbol. Lleva mucho trabajo, pero se puede hacer.

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