MLB │ SEGUNDA SEMANA DE JUNIO: LO QUE TODAVÍA ES PREOCUPANTE EN CADA BATEADOR CUBANO ESTA TEMPORADA

Por: Yirsandy Rodríguez

Estamos a menos de un mes para que los bates y esos pitcheos encendidos se tomen su primer descanso a mitad de la temporada 2018 en las Grandes Ligas, y eso indica un mensaje de manera directa: ¿Qué tan serio se pone el desafío a medida que avanza el mes de junio? Los bateadores saben que el tiempo para hacer ajuste está comenzando a transcurrir en su movimiento cíclico de descuento… Mientras eso sucede, encuentre aquí cuales son las preocupaciones de cada bateador cubano –sin contar los que descansan en la lista de lesionados– y la nota de alivio que los podría ayudar:

José Abreu, Chicago White Sox

Lo que es aún preocupante: ¡Abreu es una amenaza con el madero! ¿Has visto lo que está haciendo?… Eso es lo preocupante. Tiene 97 batazos a más de 95 MPH –el 4th registro más alto en MLB, donde lideran J. D. Martínez (103) y Manny Machado (100)–, empató una marca con 25 dobles en 62 partidos para los White Sox –el récord era de Bibb Falk, en 1926– y todo eso con el peor contacto de su carrera haciendo swing sobre pelotas en la zona de strike (86.1%). ¿Hasta dónde llegará de seguir así? Esto es lo preocupante que veo aquí: ¿Cómo subsistirá su poder en ambas mitades de temporada? Asumiendo que se mantendrá saludable todo el año, iniciando al menos 150 partidos, esta parece una gran temporada de extra bases e impulsadas si su ritmo sobrevive al mes de julio.

Una nota de alivio: Abreu está defendiéndose de la menor cantidad de bolas recibidas en la zona de strike (40.8%) en toda su línea histórica. Entonces, si está logrando esto, no dudo que su capacidad rompa algunas costuras de la Rawlings en la 2nd-mitad de la temporada.

Yuli Gurriel, Astros de Houston

Lo que es aún preocupante: Sus extra bases no estaban haciendo mucho daño y la disciplina en el home todavía es una asignatura pendiente. Aunque, precisamente en esto último, me inclino por la idea de que no va a cambiar mucho: Gurriel tiene 34 años –cumplidos hace poco más de 48 horas– y eso explica la razón por la cual serán difíciles soluciones tardías. Sin embargo, lo que está haciendo en el home puede mejorar con algunos ajustes. Su OBP era apenas de .306 antes de golpear 4-for-5 este domingo, quedando por debajo de todos los inicialistas en MLB (.309), los jugadores entre 31-35 años de edad (.316) y los bateadores ubicados en los turnos entre el 4th y el 6th (.332, .321 y .317). Alrededor de todo eso, Gurriel no ha sido brillante, y su capacidad para golpear batazos contundentes ha declinado en casi un 4.0% (del 35.1 en 2017).

Una nota de alivio: ¿Lo viste golpear este domingo?

Cuando él hace esto, creo que muchos nos acordamos de ese gran jugador de béisbol, capaz de hacer de todo en un terreno… pero que llegó a los 32 años al Big Show…

Guillermo Heredia, Marineros de Seattle

Lo que es aún preocupante: Todavía el impacto de su swing no convence. ¿Es 83.5 MPH una velocidad de salida que ayudará a tener éxito a un jugador de Grandes Ligas? En 231 bateadores evaluados por StatCast, Heredia tiene el puesto No. 221, aunque lidera en ese Top-10 final con .327 wOBA, 100 wRC+ y es 3rd en WAR con 0.6. Él parece definirse con cierta superioridad entre algunos jugadores que han tenido buenas temporadas como bateadores de contacto, pero su impacto no pasa de ahí y es demasiado inconsistente.

Una nota de alivio: Después de registrar .284 BABIP y .315 OBP en 2017, las muestras de mejorías en la disciplina son notables: Su BABIP está en .296, pero hace dos semanas superó los .300, mientras el OBP anda por .366. ¿Cuál es el mejor indicio entonces? Heredia está golpeando .254, pero tiene 19 paseos que están luchando por agarrar de nuevo a sus 23 strikeouts. ¿Será que eso puede suceder?…

Jorge Soler, Kansas City Royals

Lo que es aún preocupante: Los paseos están comenzando a desaparecer. Obviamente, ya los turnos pesan, y le restan menos de 150 ABs para empatar su cifra récord en una temporada, 366 con los Cubs en 2015. Soler tenía 24 paseos y 52 ponches el primero de junio, y en 10 días se ha tomado 14-K’s, mientras alcanzó la base por bolas en apenas tres ocasiones. De 2.2 ponches por cada boleto, ha incrementado a 2.4. Por lo que hemos visto, él puede mejorar de nuevo, mientras cabe señalar que la actual proyección no marca el paso para 121 strikeouts en 101 juegos, como sucedió cuando alineaba en los Cachorros de 2015.

Una nota de alivio: Los extra bases están apareciendo. El total de 17 dobles y nueve jonrones (26-XBH) no solo está cerca de su marca personal, sino también de romper las estimaciones de ZiPS, donde Dan Szymborski lo proyectó con 18 dobles y 13 HRs en 351 PAs.

Leonys Martín, Tigres de Detroit

Lo que es aún preocupante: La tasa de flyballs aún no se estabiliza. Al inicio, Martín saboreó un poco de éxito, debido a algunas salidas de gran velocidad, pero una visita al DL y la carga de la temporada ya está comenzando sentirse con seriedad. Como leadoff-hitter, la intensidad hace que la tarea de Martín sea aún más difícil. Para ser un bateador cabecera, su slugging supera fácilmente al jugador de remplazo en MLB (.466 por .413), pero la excesiva tendencia de elevar la pelota está arruinando su éxito. ¿Dirección inversa?: El 49.7% de sus conexiones van de fly, casi al ritmo de Manny Machado (50.0%) o Joey Gallo (51.5%), dos bateadores despiadados que están promediando 18 jonrones… mientras Martín golpeó su noveno este domingo.

Una nota de alivio: ¡Al fin han disminuido los strikeouts! Ahora Martín se está ponchando –por el momento– en un 5.0% menos que en 2017 y, de alguna manera, eso se ha conectado con esta buena capacidad agregada: El poder de sus batazos ha aumentado un 10.3% en el porcentaje de dureza, emulando por encima el de este año (36.9) con el de toda su carrera (26.6).

José Iglesias, Tigres de Detroit

Lo que es aún preocupante: Su average de salida cuando golpea todavía es demasiado pobre: 84.5 MPH.

Una nota de alivio: A pesar de que ha batallado con solo el 23% de sus batazos a más de 95 MPH, Iglesias inició el domingo exhibiendo bateo de .260 con .309 OBP, rayando el límite de la línea ofensiva media de un shortstop en la liga este año: .260/.323/.420, ¡Por supuesto, si obviamos el slugging!

Yasmani Grandal, Dodgers de los Ángeles

Lo que es aún preocupante: El enfoque de los dos primeros meses se ha desvanecido, y el poder solo aparece como un flash. Grandal inició el 2018 golpeando un 20.3% de líneas, pero ha caído un 5.0%, en un declive que también está incluyendo su tasa de Hard%, disolviéndose de 45.8 en abril a 41.3 antes del éxito de los Dodgers por 7-2 frente a los Bravos este domingo. Mantener un .364 BABIP era realmente difícil, pero bajar hasta .271, ha sido un movimiento negativo en picada.

Una nota de alivio: 11 jonrones y 122 wRC+ se ven bien y significa un paso positivo, comparando los 12 jonrones de Grandal en su 1st-mitad de temporada cuando terminó bateando un total de 27 en 2016. En aquella campaña, cuando terminó junio tenía solo siete jonrones, hasta que consiguió ocho en julio –parte de los 15 de la 2nd-mitad del año. ¿Ocurrirá algo similar esta vez?… Es intrigante, pero al menos tenemos tendencias parecidas en cuanto al poder.

Yasiel Puig, Dodgers de los Ángeles

Lo que es aún preocupante: Está teniendo demasiado contacto débil. Su tasa ha crecido de 18.3% Soft a 27.9%, y lo extraño aquí es que él continúa manteniendo su rango de Hard% estabilizado en 34.1, con una caída leve en comparación con el 34.6 de 2017. Mientras el resto de sus conexiones solían tener más impacto “medio” el pasado año, ahora se están quedando por debajo. Esta razón parece prácticamente un viaje dirigido en la caja de bateo: De cierta manera está dejando de halar la pelota (10.8% menos que 2017), y eso puede estar afectando su éxito general en el plato.

Una nota de alivio: El poder está comenzando a aparecer. Después de una sequía sin jonrones en sus primeras 108 PAs, desde entonces, Puig se ha activado y ahora su frecuencia aumentó hasta 12.1. Obviamente, eso será difícil mantenerlo, pero si ronda la de 17.8 de 2017, es posible que esté cerca de hacer un poco más de daño.

Yonder Alonso, Indios de Cleveland

Lo que es aún preocupante: Está tomando menos paseos (9.3%-BB cuando en 2017 montó cifra récord con 13.1%), y eso está impidiendo algunos buenos turnos este año. No obstante, el poder aislado va por buen camino (.201), aun cuando está un tanto alejado del .235 en 2017.

Una nota de alivio: En menos de 63 juegos, Alonso suma 36 remolcadas, un paso que proyecta acercarse a las 90 en un rango de 565 PAs. ¿Sabes?, eso marcaría su nuevo récord personal y ayudaría a más ventas de su camisa en Progressive Field.

Yoán Moncada, Chicago White Sox

Lo que es aún preocupante: Sus regresos lentos del DL. Es lo normal para cualquier jugador tener que volver a tomar el ritmo, pero para Moncada todo esto es totalmente nuevo, pues nunca había tenido ni una aparición al home en la primera mitad de una temporada de Grandes Ligas. En sus primeros 20 juegos luego de 10 días en el DL (entre el 5 y el 14 de mayo), bateó apenas .215, con más strikeouts (25) que hits (17) en 79 veces al bate.

Una nota de alivio: Todavía combina cierta disciplina, con 22 partidos tomando al menos un paseo, y su promedio en la velocidad de salida es 92.2 MPH, un porcentaje calificado en el Top-20, ocupando el 17th lugar junto a Manny Machado. Viendo esto, hay una nota más que me agrada dentro de las tendencias de Moncada: Él suele hacer menos swing a bolas fuera de la zona (24.7%) que el promedio general de MLB durante cada año desde 2002, cuando se comenzó a cuantificar esta estadística. Y, al mismo tiempo, desarrolla buena habilidad para atacar la pelota en la zona (66.0%).

Aledmys Díaz, Blue Jays de Toronto

Lo que es aún preocupante: El promedio de .300 y la consistencia que logró en su debut con los Cardenales de 2016, se ven tan lejos como el sol. Aledmys está golpeando apenas .232, y su incapacidad para dejar de perseguir pitcheos fuera de la zona de strike es aterradora: Con Toronto, ha aumentado un 10.0%, aislándose cada vez más de cualquier señal positiva.

Una nota de alivio: John Gibbons todavía tiene esperanzas de que…

Kendrys Morales, Blue Jays de Toronto

Lo que es aún preocupante: Los shifts están haciendo apagándole algunas luces en la casilla de la “H”. Morales ha golpeado apenas .256 BABIP y .249 wOBA contra formaciones especiales a la defensiva y, si a eso le sumamos sus 56 strikeouts, el margen de éxito se resume demasiado. A los 35 años, eso difícilmente cambiará, pues la velocidad y reacción no es la misma. Entonces, el único camino de Kendrys para acabar con las estrategias en su contra es golpear más a menudo pitcheos como este:

Una nota de alivio: Ha batallado muchísimo mientras algunos slumps han intentado hundirlo, pero su velocidad de salida sigue haciendo toser la pelota: Tiene el 8th-lugar con 93.8 MPH, tres puestos delante de Mike Trout (92.7) y dos debajo de Joey Gallo (94.5), el único bateador zurdo que aparece primero que él en el Top-10 de StatCast hasta la noche de este domingo.

José Miguel Fernández, Angelinos de los Ángeles

Lo que es aún preocupante: ¡Este hombre acaba de llegar y ya está haciendo esto!

Esa zona de calor se ve bien, pero Fernández aún no tiene una docena de apariciones en el home desde su debut hace apenas horas en Grandes Ligas. De cualquier manera, ¡bienvenido el cubano No. 203! Y, como alguien dijo, ese hombre (Fernández) nació para batear… Sin dudas, eso es lo mejor que hace:

¡Guarde esa pelota, amigo!

José M. Fernández

Advertisements

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out /  Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out /  Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out /  Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out /  Change )

w

Connecting to %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.