Severo y Justo

Por: Germán Veloz Placencia

«Mañana, a las 2:00 de la tarde, aquí, en el estadio». Ese resultó el único reclamo de José Raúl Delgado, mentor de Sancti Spíritus, para concederle la entrevista a Granma. Transcurría el primer encuentro de la subserie frente al equipo local y el mentor de los «gallos» había estado observando detenidamente el comportamiento de sus pupilos.

José Raúl anhelaba una victoria finalmente no lograda. Al iniciar la conversación horas después, la cuarta derrota al hilo sufrida por su equipo era imposible pasarla por alto.

–Tras una cadena de triunfos, nueve en total, de repente han tenido esos fracasos.

–Los primeros sorprendidos fuimos nosotros, porque en esta Serie Nacional es muy difícil ganar nueve juegos seguidos, hoy dominas en tres ocasiones a un equipo y mañana otro contrincante te derrota tres veces. Industriales, por ejemplo, le ganó a Las Tunas y luego Sancti Spíritus superó a Industriales. Le ganamos a Villa Clara y seguidamente ese conjunto le dio duro a Industriales. Los elencos están muy parejos, y es difícil vaticinar. ¿Preocupación? No puedes dejar que el camino de derrotas se te haga largo.

–¿Qué hizo posible que ustedes se ubicaran en las primeras seis posiciones?

–Nos dimos a la tarea de buscar la cohesión de todos los integrantes. No siempre gana el mejor, sino el más unido y el que más provecho le saca a esa situación. El mejor no es aquel conjunto que cuente con las grandes figuras, pues en oportunidades las tiene, pero no rinden y no logra el triunfo.

«Poseemos dos o tres peloteros de experiencia y un amplio grupo de jóvenes. Todos han entendido la importancia de permanecer cohesionados. Con los novatos había trabajado desde etapas anteriores a esta serie, son muy receptivos y menos complicados que los peloteros hechos. Se han adaptado al régimen de preparación. Hostigar a los jóvenes casi siempre trae como consecuencia su predisposición. Busco que caminen sin presión».

–En la segunda etapa han logrado en general un buen paso, ¿se debe a la presencia de los refuerzos?

–Los refuerzos nos han rendido para mantenernos en la pelea, pero no podemos menospreciar a los hombres que vienen desde la primera etapa, porque se han entregado al máximo. Todos han puesto su grano de arena.

–El equipo debe avanzar hacia las semifinales, ¿qué les hará falta para enfrentarse a los play-off?

–Como está la tabla de posiciones es muy difícil que no estemos en las semifinales. Tendría que pasarnos algo extraordinario. Debemos mejorar el engranaje del juego en general. Nos faltan lanzadores, los que tenemos llegan a esta etapa muy cansados. También necesitamos algún bateador. Aunque, te voy a decir que como estamos hoy podemos enfrentar dignamente los play-off.

–¿Qué opina acerca de la organización de la Serie Nacional?

–Lo que es parejo no significa ventaja para nadie. He oído a casi todos los comentaristas opinar que no les agrada la organización adoptada. Mira, antes de que saliera a la palestra pública, los directores estuvimos un mes entero en un curso en La Habana, para debatir esta situación y solo uno no estuvo de acuerdo.

«En la primera etapa los 16 equipos empezamos a jugar desde cero. Para la segunda se especificó que los juegos que se arrastraban serían los de los equipos que clasificaran. Ahí no hay ventaja para nadie, porque aparte de que la mayoría estuvo de acuerdo, todos comenzamos de cero. ¡Ah, que tú le ganaste a los más débiles y yo a los más fuertes!, es verdad».

Luego el mentor se detuvo en las frecuentes discusiones que tienen por centro a la pelota nuestra y a la que se juega en las Grandes Ligas.

«A mi juicio es un error compararlas. Eso no quiere decir que dejemos de seguir buscando las debilidades propias para cambiar la situación actual de nuestras Series Nacionales, pero las comparaciones que algunos hacen no son objetivas».

Un rato después de concluir la entrevista comenzó el siguiente partido con Holguín, también adverso para los «gallos». La racha de fracasos resultó en ascenso. El rostro de José Raúl Delgado no ocultaba la insatisfacción. ¿Cómo se comportaría con sus pupilos en el inevitable análisis a realizar? A juzgar por la actuación mantenida hasta hoy, seguramente sería severo, pero a la vez, justo.

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