Ismel Jiménez: Estoy seguro de que el brazo me va a responder (+fotos y video)

Por ELSA RAMOS.

El pitcher espirituano Ismel Jiménez confiesa a Escambrayque ha sorteado no pocos obstáculos luego de su lesión en el brazo de lanzar
Por esta entrevista llevan esperando los espirituanos y buena parte de los cubanos al menos dos años. El compás de espera nació en septiembre del 2015, cuando Ismel Jiménez Santiago regresó de la liga canadiense con su brazo de lanzar partido en dos.

Sobrevino una fase de dudas, soledad, miedos. También de recuperación, esperanza, sueños. “Todavía no quiero hablar”, me repitió cada vez que le pedí dialogar por exigencia de la afición. Respeté su silencio y lo entendí. Para un hombre acostumbrado a ganar, no es fácil verse de brazos y mente atadas, mucho más con el box tan cerca y ese impulso irrefrenable de subirse a él.

Hasta que la medicina, su voluntad y la vida le permitieron coger otra vez una pelota en sus manos y lanzar dos innings, no accedió a conversar. Dos innings que significaron un juego entero: “Le lancé a los de la reserva de los Gallos esta serie y es lo mejor que me he pasado, poder coger la pelota y lanzarla, la alegría y la tranquilidad comenzaron a llegar, fue una mezcla de muchas cosas. No sentí molestias ni dolor en el brazo que respondió a la exigencia del momento, pude dominar a bateadores activos, con trabajo, pero pude, me sentí hecho, realizado, como una recompensa al esfuerzo de tanto tiempo, de ir al estadio hasta los domingos”.Fue entonces el inicio de todo, hasta de querer hablar. Eso sí, puso condiciones: escribir una lista de agradecimientos con tantos nombres que llenarían estas páginas. “Quiero agradecer a todo el que ha aportado algo en mi recuperación. 

A mi familia toda: mis padres, mi esposa, mi hijo… En Topes de Collantes no puedo dejar de mencionar a José, Dago, Alfredo, al director del complejo teniente coronel José Luis Camacho, la mayor Tania Pérez, a todo el colectivo, desde los camioneros que me subían y me bajaban, hasta Tomás Pardo, que fue como mi guía, mi padre. A la gente de la cámara hiperbárica del Hospital Camilo Cienfuegos, a Leide, el fisioterapeuta de Santa Bárbara, al primer secretario del Partido en la provincia, a la presidenta del gobierno, a Bermúdez, el director del Inder, a Ventura, el comisionado, al equipo de los Gallos, a Cepeda, a los choferes que me llevaban a La Habana, a Liborio y Deibi y en particular a tres personas un agradecimiento infinito: los doctores Remberto Pérez, Mario Jiménez y Liván, el ortopédico del Frank País, ellos nunca me dejaron caer ni cuando me sentía afligido”.

Y comenzó el recuento de más de dos años, en un anonimato necesario.”Estos dos años han sido como un siglo, dejar de hacer lo que he hecho toda mi vida, ha sido una meta difícil”.
Me falta un poco para ser el Ismel Jiménez que era, pero eso lo voy logrando en el camino, confiesa el lanzador espirituano. 

Mas admite la paradoja: “En parte estoy contento de haberme lesionado, en este tiempo me he sentido una persona muy querida por el pueblo. Cuba entera se ha preocupado por mí, incluso los del equipo de los Capitales de Quebec hasta me han llamado para que vuelva. Eso me ha dado la fuerza para estar como ahora: lanzando en los 60 pies, con la slider y la recta que tenía… Me falta un poco para ser el Ismel Jiménez que era, pero eso lo voy logrando en el camino”.

“En lo físico me falta lo de estar encima del box, era un lanzador que pitcheaba cada cierto tiempo y eso me mantenía en forma física, hace rato que estoy aislado y eso me ha hecho perder en los movimientos, la mecánica, me falta enfrentarme un poco más a los bateadores, pero lo estoy alcanzado gracias al colectivo del equipo y a José Raúl, que ha tenido tremenda paciencia”.

Su mente viaja hasta el calvario inicial: dudas, llanto, desplome. “Hubo momentos en mi casa que me sentí solo, que la mente se me cerró. Al principio venía al estadio a correr y sentía que el mundo me había caído encima, pero la gente comenzó a darme apoyo, mi familia no descansó. Fue difícil porque la fractura no me hizo tanto daño como el yeso que me inmovilizó el brazo por mucho tiempo y eso me debilitó todos los músculos, los tejidos, tenía el brazo prácticamente de un niño chiquito, entonces tenía que fortalecerlo desde el dedo hasta el hombro para que lograra la fuerza y elasticidad requerida y poder lanzar otra vez a la distancia del box. Si le decisión hubiese sido otra, como operarme, quizás estuviera lanzando o no, ¿quién sabe?”.

Sintió miedo y lo asume: “El mayor fue lesionarme así fuera de mi país. Los médicos canadienses querían operarme, pero les dije: No, tengo mis médicos en Cuba, pónganme un yeso, un avión y me dan una pastilla para poder llegar que ese problema lo arreglo allá, sentí miedo de ser tan intrépido, de decir eso, sabiendo la gravedad, temí que la fractura del hueso se desplazara, pero no sucedió. El húmero se me demoró un poco en consolidar, pero los dietistas me apoyaron en lo que debía comer para lograr eso. Ya el médico de La Habana me dio el alta y me dijo que podía hacer cualquier cosa hasta cargar un cubo de arena, pero para quien va a lanzar con su brazo, requería más tiempo”.

También llegaron los llantos. “Un cubo, una tanqueta, creo que la desbordaba, a veces iba a la laptop y veía muchas cosas o veía a los Gallos perdiendo y yo sin brazo… Eso me sacaba las lágrimas, pero lo peor fue mi niño, viendo la pelota por televisión, me dijo: ‘Papá, tu pitcheas ahí, tu vas a pitchear otra vez ahí’… Mira, eso de que los hombres no lloran es un cuento”.

Y es verdad. Lo sé porque ahora, sentado en las gradas del Huelga y hurgando en baúles, una lágrima asoma. Casi cae, incluso, sobre su uniforme de entrenamiento.

¿Cómo puede un hombre reponerse cuando las placas indican lo peor?

“Le pregunté a los médicos de Canadá si era posible lanzar otra vez, con esa fractura total del húmero y me dijeron que sí. En Cuba le pregunté lo mismo a Remberto y a Liván, y también me dijeron que sí, que todo estaba en el tiempo de consolidar la fractura, de fortalecer los músculos. Me gusta lanzar y eso nunca se me quitó de la mente y de hacerlo con calidad, obtuve más victorias que fracasos y no me gustaría que el tiempo me cobre factura, por eso me he preparado sin desespero, en esta serie tuve momentos de que si voy a lanzar o no y el médico me recomendó esperar, a lo mejor no seré el mismo de años atrás, pero sí quiero que se parezca lo más posible a ese Ismel de antes”.

Buscó y encontró asideros de todo tipo. Luces en el túnel, le dicen. “Tuve otros miedos, pero personas como Caña Ramos se me acercaron, él me contó que una vez  a Luis Armenteros, lanzador de Azucareros, le traqueó el brazo y el ‘traquío’ se oyó en todo el Latinoamericano, el tipo saltaba de dolor, le pusieron un yeso y al poco tiempo lanzó. “No te preocupes, me dijo, si tienes voluntad, vas a lanzar otra vez”.

Otro día llegó un hombre a mi casa diciéndome que él se había caído de una mata y le pasó lo mismo: lo puse a tirar una piedra y la lanzó lejos con velocidad, entonces le dije: ¡Ño!, si tú sin entrenar hiciste eso, yo puedo lanzar otra vez”.
En medio de todo fueron y vinieron tratamientos, consejos, decisiones. “He pasado por muchos lados, tratamientos, recuperaciones. Las ganas de lanzar son increíbles, al punto que cualquiera me dice: súbete en las gradas y tírate de cabeza y lo hago. Escondido del médico he hecho veinte mil cosas que a lo mejor están contraindicadas, pero creo que me han aportado”.Ha vivido la presión de tener el box a metros de su brazo. “Hay mucha gente que me dicen: Ismel, ¿cuándo? Y yo les digo: No sé la fecha, ni el año. De aquí a dos años, a cinco, no sé el tiempo que sea, pero yo voy a lanzar. Esa presión me llegó y por eso quería salir sin estar listo un 100 por ciento, quería hacer lo que el púbico estaba pidiendo: a pulmón, a corazón, a pantalones… y eso me afectó, pero el médico Remberto y Mario me aplacaron, me decían: No es aconsejable que salgas, que te den cuatro jonrones y salgas del box muy mal. Para mi primera salida mi mente no está en un jonrón, sino en salir con calidad que es sacar el out que hace falta”.



Ismel, con 31 años, acumula 131 triunfos y 56 reveses en once campañas. 

Por eso quizás rehúye la pistola y la pregunta: ¿Cuánto tiras? “Hace un tiempo me midieron la velocidad pero me dijeron: No, todavía, espera un poco más y de ese tiempo hasta hoy, he alcanzado más millas, pero no me las han medido porque no hay apuro. A veces forzando una velocidad te estás fajando contra el receptor, viene un esfuerzo de un ligamento y puede venir otra lesión, y eso es lo que estamos evitando”.

Para “esconderse” de los medios, Ismel tuvo razones que van más allá de su hoja de servicios a los 31 años: 131 triunfos y 56 reveses en once campañas. “Me aparté porque no quería hablar sin sentirme un poco más fuerte, más seguro, te dije que no quería crear falsas expectativas, de voy a pitchear mañana y no salir, de decir que estoy bien y no lo estoy y después el destino me la cobra o la gente me lo echa a mal. Quería estar como estoy hoy: seguro de mí, de mi brazo, de que me va a responder. Como van las cosas pienso que para la próxima Serie Nacional pueda estar de abridor, caminar un juego completo. Yo quiero ganar, perder, en fin, parecerme a como yo era antes, o mejor”.


https://youtu.be/p4aZD94PiSE

Capitales de Quebec aspira a que vuelvan Gracial, Blanco y Manduley

Escrito por Redacción Digital Radio COCO

Michel Laplante, gerente general del equipo Capitales de Quebec, perteneciente a la Liga Can-Am, dijo este miércoles que su franquicia aspira a que repitan para la próxima temporada, los peloteros cubanos Yurisbel Gracial, Lázaro Blanco y Yordan Manduley.

“No sabemos si otras ligas están interesadas en estos atletas, debemos esperar también por lo que nos propone la federación cubana de otros peloteros, y lo más importante, saber si ellos (Gracial, Blanco,y Manduley) estarán de acuerdo con volver con Quebec, o con otro equipo, nosotros queremos que vuelvan los peloteros de la temporada pasada”, señaló, el gerente de Capitales.

Dentro del Simposio Internacional de Ciencias Aplicadas al Béisbol, que tuvo lugar en el Palacio de Convenciones de La Habana, Laplante presentó la conferencia “Resultados de la colaboración de trabajo entre Capitales de Quebec y la Federación Cubana de Béisbol”, en la que se refirió al recorrido desde 2014 que ha tenido el béisbol cubano por la Liga.

Habló de los jugadores que han estado con Capitales durante estos últimos cuatros años, desde Yunieski Gurriell, que fue el primero en 2014, hasta 2017, donde Gracial, Blanco y Manduley, se titularon con los Capitales.

Béisbol five debuta oficialmente en Cuba

Escrito por  ACN

El italiano Riccardo Fraccari, presidente de la Confederación Mundial de Béisbol-Softbol (WBSC), inauguró hoy oficialmente la modalidad de béisbol five, similar al llamado cuatro esquinas cubano, en áreas aledañas al estadio Latinoamericano de esta capital.

   Fraccari explicó que el béisbol five es una experiencia totalmente cubana, pero con reglas oficiales y un jugador más. 

   Esta es nuestra primera puesta en escena oficial, pues ya habíamos hecho algunas pruebas en África, India e Italia, precisó. 

   Según Fraccari, hoy y mañana tomarán videos a este breve torneo en Cuba, para luego mostrárselos a los directivos del Comité Olímpico Internacional (COI). 

   En los partidos de estas dos fechas intervienen niños y niñas del municipio capitalino Cerro y estudiantes de la Universidad de las Ciencias Informáticas y de la Universidad de Ciencias, la Cultura Fìsica y el Deporte. 

   El béisbol, aseveró Fraccari, es un deporte muy estático y lleva demasiados implementos para poder desarrollar un partido.
   Por contraste, esta modalidad de solo cinco jugadores, además de ser muy dinámica, se juega en un espacio pequeño, y sus materiales no son costosos pues lo fundamental es una pelota, al igual que sucede con el fútbol.

   Ya hemos ganado reconocimiento internacional, y muestra de ello es que la WSBC ha sido invitada a participar con este Béisbol Five en los Juegos Olímpicos de la Juventud, que se disputarán en Buenos Aires en octubre de 2018, sentenció Fraccari.

CON UN SWING, FÉLIX PÉREZ HIZO HISTORIA

Por Diego Naranjo Cevallos | Prensa LVBP

Caracas.- Félix Pérez colocó su nombre en lo más alto de la historia de los Leones del Caracas, tras convertirse en el importado con más cuadrangulares (25) y más carreras remolcadas (123). El caribeño destapó su quinto cuadrangular del año el martes por la noche y de un solo golpe dejó en el olvido ambas marcas.

“Es increíble que de un swing rompí dos récords”, destacó Pérez, quien todavía no asimila lo que ha sido su carrera de cuatro temporadas con los melenudos. “Es algo increíble, con un solo swing. Eso debe ser algo para la historia, romper dos récords de un solo golpe. Debo confesar que no había estado pendiente de eso. Todo me ha sorprendido”.

Antes de la jornada del martes contra los Tiburones de La Guaira, Pérez estaba igualado con Josh Kroeger, con 24 jonrones, y estaba a una remolcada de igualar a su compatriota José Tartabull, dueño del registro con 121 remolcadas.

“Al principio de mi carrera aquí en Venezuela, cuando estuve con las Águilas del Zulia, vi a Kroeger”, recordó Pérez. “Me decían que era un mata Magallanes, jugamos un par de años en Triple A y sé que lo querían mucho aquí y que era casi imposible de igualar el cariño de la fanaticada hacia él. No pude conocer a Tartabull, pero es algo importante para el gentilicio cubano. No sabía qué hace muchos años los peloteros cubanos venían a esta liga”.

Tartabull jugó con la camisa capitalina desde la temporada 1964-1965 hasta la zafra de 1968-1969. Por otro lado, Kroeger participó desde la 2008-2009 hasta la 2012-2013 y durante esos años se ganó el cariño de la fanaticada y fue bautizado como “La Pesadilla”.

“Tanto Kroeger como Félix son muy buenos bateadores”, comentó Juan Carlos Gutiérrez, quien fue compañero del norteamericano en su época con los melenudos. “Kroeger nos ayudó mucho durante esos años. Félix ha venido muy diferente al año pasado (cuando dejó números modestos), más enfocado. Ambos jugaron con el corazón y han entregado todo por este equipo. Félix ha jugado varios años más y ya no lo vemos como un importado si no como uno más de nosotros”.

“Tanto Félix como Kroeger son peloteros totalmente diferentes, su única similitud es que batean a la zurda y son jardineros”, agregó Gregorio Petit, campocorto del equipo. “Kroeger era una persona tranquila y Félix es espontaneo. Coincido totalmente con Félix: Kroeger era un mata Magallanes”.

“Cuando di el batazo venía corriendo pensando en lo que había hecho”, recordó Pérez al momento de dar el jonrón del récord. “Fue extraordinario, venía pensando en tantas cosas que hasta me tropecé llegando al plato y si mi hubiera caído, sí que hubiera pasado para la historia”.

El 12 de octubre de 2014, Pérez conectó su primer cuadrangular con el uniforme avileño en una visita de su equipo a Puerto La Cruz para medirse contra Caribes de Anzoátegui. Desde entonces son muchas las cosas que han pasado en su carrera, en la que destaca el premio a Productor del Año y el Guante de Oro que ganó en esa campaña.

Oscar Luis, el primero en la cola

Autor:Norland Rosendo

Si en Cuba hubiera un ranking para los talentos del béisbol menores de 20 años, el primer lugar lo ocuparía el santiaguero Oscar Luis Colás. Virtuoso lo mismo al bate que lanzando, regresó recientemente de la academia de los Halcones de Softbank, jugó con el equipo de esa franquicia en la segunda división de las Grandes Ligas japonesas y es una de las cartas seguras que lleva Cuba al Panamericano Sub-23 que comienza el próximo viernes en Panamá.

El prospecto había debutado con 17 años en la temporada anterior de la Serie Nacional con las Avispas de su provincia. En 79 veces al bate exhibió poder en su swing al conectar cinco tubeyes y cuatro batacazos de vuelta completa. Su línea ofensiva fue de .278/.370/.494, y puede calificarse como aceptable para su edad y la exigencia del torneo.

Ahora está en los planes que Colás sea empleado tanto en el line up como en el box en la cita continental, donde se repartirán cuatro plazas para el Mundial de la categoría del año próximo. En uno de los entrenamientos de la selección dirigida por Ariel Pestano, el muchacho de Santiago de Cuba dialogó con JR.

—¿Qué te aportó la experiencia en Japón?  

—Es un béisbol de otro nivel, superior al nuestro, de mucha inteligencia en todos los aspectos de juego.

«A mí me ayudó a mejorar en la concentración y la disciplina táctica.

«Los técnicos me cambiaron la forma de bateo, sobre todo porque tenía problemas con los pitcheos lentos y la recta dura y pegada. Poco a poco me fui adaptando con la ayuda de los entrenadores. Allá los pitcheos por la zona de adentro son más efectivos que aquí». —Supongo que también hayas aprendido mucho respecto al pitcheo…

—El trabajo se centró en la colocación de los lanzamientos en la zona de strike. Ellos le dan mucha importancia al control. Aquí en Cuba yo no gozaba de gran comando, y allá durante las prácticas y en el bull pen mejoré mucho en ese aspecto. Todos los días tiraba entre 80 y 90 pitcheos.

—¿Y sobre la velocidad?

—Me llegaron a registrar envíos de 94 millas por hora, tres más que mi récord en Cuba, en ese progreso influyó que me corrigieron los movimientos y la agresividad a la hora de soltar la bola.

—¿Aprendiste algún lanzamiento?

—Me están enseñando la recta cortada, que es muy efectiva en un lanzador. Domino ahora recta, cambio, sinker y recta cortada y de vez en vez tiro el tenedor.

—¿Ya tienes en mente a qué te vas a dedicar en el futuro, si a lanzar o batear?

—Me gustan las dos funciones. Todavía no me he decidido, unos técnicos me sugieren una cosa y otros lo contrario.

—Si tu elección fuera jugador de posición, ¿cuál prefieres?

—Las mismas que juego, primera y jardinero.

—¿Y si te decantaras por el box?
—Me siento cómodo de relevista.

—¿Cerrador?

—No, prefiero ser relevo intermedio.

—¿Qué te resulta más difícil en Japón: pitchear o batear?

—Es más complicado batear. Los lanzadores allí no pierden la concentración, su objetivo es sacar out al bateador y no les preocupa nada más durante el juego.

—¿Hay diferencias entre las enseñanzas de José Manuel Cortina y las de los técnicos en Japón?

—No, al revés, se parecen mucho.

—¿En qué aspectos ves superior al béisbol asiático del latino?

—En la concentración. Allá todos están puestos para el juego, estudian todos los detalles, en eso nos sacan mucha ventaja.

—Ellos están apostando ahora a los bateadores de fuerza, que conecten jonrones, ¿te exigen eso a ti también?

—Claro, eso es lo que más les interesa en el bateo, y es lo que quieren de nosotros.

—¿Y te hablaron de renovación del contrato?

—Sí, debo regresar nuevamente. Al menos eso fue lo que me dijeron.

—Eres uno de los atletas más importantes de la selección cubana para el Panamericano. ¿Cómo asumes esa responsabilidad?

—Vamos a buscar la clasificación para el Mundial y daré todo lo mejor de mí por el triunfo del equipo, sea cual sea la misión que me asignen. Lo mío es jugar béisbol y hacerlo bien siempre.

Choque de poderes

Autor: Aliet Arzola Lima

En un ensayo de serie de postemporada, los Leñadores de Las Tunas recibirán a los Cocodrilos de Matanzas a partir de este jueves, duelo que mide a los dos mejores conjuntos del clásico beisbolero en su edición 57, la cual puede definir todavía más su panorama de cara a los play off tras los inminentes compromisos.

Dado su balance, tuneros y yumurinos ya tienen virtualmente en el bolsillo los boletos a la ronda de vida o muerte. Solo una debacle en la recta final del torneo, combinada con un repunte espectacular de Artemisa o Pinar del Río, fulminaría a los dos punteros de la Serie, cuya consistencia no ha dado margen a los comentarios sobre hipotéticas fluctuaciones en su rendimiento.

Las Tunas y Matanzas, con o sin refuerzos, e incluso, luego de perder a piezas importantes por el Panamericano Sub-23, han sido dos novenas compactas, eficientes en defensa, implacables con el madero y con un pitcheo muy superior a la media. Por ejemplo, ellos son los que más carreras anotan, los que menos permiten y los que menos boletos regalan.

Los Cocodrilos llegan al Mella luego de superar con saldo positivo (6-3) una gira de tres subseries por plazas calientes como el San Luis, el Latino y el Barbados, mientras los Leñadores presumen de dos barridas en fila con un diferencial de carreras en ese trance de +34, simplemente descomunal.

En total, los discípulos de Pablo Civil han pasado la escoba en cuatro oportunidades durante la segunda fase, pero esas han llegado contra Artemisa y Pinar del Río (dos a cada uno).Contra Matanzas y Granma, los Leñadores solo han logrado un triunfo en cuatro salidas, con par de pleitos suspendidos por lluvia.

Igual de atractiva resultará la disputa por el tercer escaño de la tabla entre Alazanes y Leones, quienes llegan con saldo negativo en sus dos últimos compromisos. Los Azules no han ganado ninguna subserie particular en la presente fase, mientras los actuales monarcas perdieron el match con los Cocodrilos y antes solo le ganaron uno de dos a Pinar del Río.

A todas luces, los granmenses son ahora más débiles, luego de que Yoelkis Céspedes, Raico Santos, Ulfrido García y Yosver Zulueta se marcharan al plantel Sub-23 que competirá en el Panamericano de Panamá. Mientras ellos estén fuera, al conjunto que dirige Carlos Martí le costará un poco más activar con frecuencia su casillero de victorias.

No obstante, dicho proceso es transitorio, porque en solo un par de semanas los Alazanes contarán de nuevo con la sangre joven y talentosa de los cuatro efectivos mencionados, quienes tienen un peso fundamental en el juego de los orientales.
Por su parte, Industriales dio algunas muestras de recuperación ofensiva contra Artemisa, pero lo que más preocupa de la novena capitalina es su constancia. Ellos no han sido capaces de eslabonar dos victorias en línea desde el final de primera ronda, y justo ese detalle los ha lanzado de la cima al cuarto escaño en cuestión de tres semanas.

Para ellos, este compromiso con Granma será crucial, precisamente porque los Alazanes no disponen ahora de toda su artillería, y además, jugarán en el Latino, donde han ganado 21 de los 33 choques efectuados en la temporada. Luego, los Leones emprenderán viaje hasta Las Tunas y después jugarán en Pinar del Río, de vuelta a la terrorífica carretera, en la cual solo han marcado una raya positiva en la segunda fase.

La otra disputa directa de este jueves llegará en el San Luis, con los dos colistas en escena. Cazadores y Vegueros se enfrentarán en un pleito de supervivencia, pues el que salga derrotado terminará, quizás, demasiado distante del último puesto con acceso a los play off.A simple vista, Artemisa se encuentra en mejor posición, más allá del balance de ganados y perdidos.

 Los chicos de Danny Valdespino han bateado como verdaderos jerarcas en la presente ronda, pues son líderes en extrabases con 54 y también en estafas (18). No obstante, la defensa ha sido un desastre y su pitcheo ha sufrido un descenso, golpeado por una lesión de Miguel Lahera y cierta inestabilidad de su refuerzo estelar, Vladimir García.

La buena noticia para los Cazadores es que sus lanzadores, por calidad, deben mejorar los guarismos más temprano que tarde, y la defensa no puede ir a peor. Eso sí, se siente que Valdespino no haya solicitado un suplente por Norel González con tantas alternativas que esperaban ansiosos por regresar al ruedo.

Lo mismo sucede con Pinar del Río, sumido en una crisis generalizada. De sus toleteros, Donal Duarte, Yusniel Ibáñez y Raúl González presentan números muy por debajo de su calidad real, y ello ha provocado que los contrarios hayan apostado por pasar continuamente en situaciones de peligro a Frederich Cepeda y William Saavedra, los mejores productores del conjunto.

Por si fuera poco, hay una brecha abismal entre abridores y relevistas. Los primeros son los mejores en efectividad en la segunda ronda (3.81), mientras los apagafuegos son, con diferencia, los peores de esta etapa (6.75), algo perfectamente reflejado en las estadísticas de los últimos tercios de los partidos, en los que Pinar del Río permite más del 34% de sus carreras.

Pese al mal paso de Vegueros y, en menor medida, de los Cazadores, considero que es un disparate generar caos porque el campeonato se haya fraccionado a falta de 24 duelos para el final. 

Hace un año, luego de 22 subseries (66 partidos) Villa Clara ocupaba el cuarto lugar, con ventaja de seis y siete juegos sobre Holguín y Camagüey, respectivamente, quienes a la postre culminaron a siete y 11 rayas, por ese orden, del último boleto a la postemporada.Sin importar aquella situación, los niveles de emoción crecieron a medida que se acercaban los play off, y no hay razón para pensar que ahora no será así, porque en Artemisa, pese su ubicación retrasada, el 26 de Julio se ha llenado de bote en bote, y lo mismo ha sucedido en el resto de los estadios.

Por supuesto, la realidad no se puede negar. Si Cazadores y Vegueros quieren meterse entre los cuatro grandes, tienen que ponerse las pilas, pues necesitan alrededor de 16-17 victorias para llegar al umbral de las 50 sonrisas, media con la cual se ha clasificado en los últimos cinco años. En dicho lapso, solo Isla de la Juventud llegó a la postemporada con récord inferior (49 triunfos) en la Serie 54.

Series que comienzan hoy

C. San Luis

7:00 p.m.

PRI-ART

Latinoamericano

7:15 p.m.

IND-GRA

J. A. Mella

1:30 p.m.

LTU-MTZ

Rusney sera Criollo esté invierno 


Por Yusseff Díaz 

Una fuente muy segura puertorriqueña me ha dicho que el avileño Rusney Castillo jugará con los Criollos de Caguas este invierno.  El jardinero dirá presente en Enero cuando comience la temporada inviernal puertorriqueña abreviada, debió a Huracán Maria.

El antillano jugo la temporada pasada con los Criollos bateando .392 con 7 empujadas en 14 juegos y fue un integrante del equipo boricua que se coronó campeón en la última Serie del Caribe en tierra azteca.

Esta temporada con Medias Rojas de Pawtucket (AAA), un sucursal de Boston, Castillo bateó .314 con 15 vuelacercas, 43 impulsadas, y 14 bases robadas. Por su desempeño el toletero fue nombrado al juegos de estrellas de la Liga Internacional. 

En sus 5 campañas en Cuba con los Tigres de Ciego de Ávila tuvo un promedio de bateó de .315 con 42 jonrones, 192 empujadas, y 68 bases robadas. 

Su tiempo en el circuito boricua la va ha servir para  preparalo para los entrenamientos de primavera con las Medias Rojas, adonde estará en competencia con Bruce Brentz para el cuarto jardinero del equipo.